domingo, 19 de septiembre de 2010

ESTE SABOR DE LÁGRIMAS



Gris y más gris. No estás, y yo estoy triste
de una tristeza apenas explicable
con palabras, y de una imperturbable
soledad, que por ti nace y existe.

Siempre de gris, mi corazón se viste:
polvo y humo, ceniza abominable,
y la envolvente bruma irrenunciable
que estaba ayer. Y hoy. Y que persiste.

Gris a mí alrededor. Contra mi mano
la nube espesa se va abriendo en vano
porque el fuego que soy, no está encendido

y hay niebla en lo que miro y lo que toco.
Ah, yo no sé... Tal vez te odio un poco
porque está gris, y llueve, y no has venido.




Julia Prilutzky

TE AMO II




Te odio es pedirte que me ames.
Me gustas es decirte que te espero.
Te quiero es pedirte que me llames.
Te necesito, un grito de que me muero.

Ya ves,
clamaba en lo profundo del silencio,
y a Dios yo doy gracias por tu oída.
Y yo no digo más sino un te amo.

Te amo es darte gracias por la vida.




Orfeo